Los honorarios, que son libres, se determinan en función de un determinado número de criterios entre los cuales:
.el tiempo consagrado a su asunto
.la labor de investigación necesaria
.la naturaleza y la dificultad de su asunto
.la importancia de los intereses en cuestión
.la incidencia de las cargas del gabinete
.la notoriedad, la antigüedad, la experiencia y la especialización del abogado encargado del expediente
.las ventajas y el resultado obtenido a su beneficio, así como su situación personal.
Una facturación “al delito” puede también practicarse.
En este caso, para la prestación proporcionada o el procedimiento considerado, el honorario se determinará de antemano de acuerdo con ustedes.
  
Se concluye un convenio de honorarios entre el abogado y su cliente.
 
Desde la promulgación, el 8 de agosto de 2015, de la ley para el crecimiento, la actividad la igualdad de las oportunidades y económicas, dicha “ley Macron” (artículo 51), se volvió obligatoria para toda la materia y todo tipo de intervención.
  
Este convenio, que “fija” de manera definitiva total o parcialmente de los honorarios que deben facturarse en un asunto, puede, en particular, prever que una parte de los honorarios dependerá del resultado obtenido.
 
Este convenio es redactado de común, y firmado por el abogado y su cliente.
 
La firma del convenio de honorario debe ser previa a toda misión.
 
Tiene la posibilidad de consultar al Decano del Colegio de Abogados para impugnar los honorarios pero también de recurrir a un mediador del consumo:
 
Maître Jérôme HERCE, 22 rue de Londres, 75009 Paris, correo: mediateur@mediateur-consommation-avocat.fr, Sitio Internet: mediateur-consommation-avocat.fr.